Para poder evaluar desde distintas perspectivas tanto la calidad de la alimentación como la de las compras, se han empleado cinco índices complementarios. Dado que en todos los casos presentan una cierta comparabilidad, se han reescalado entre 0 y 100. Los valores próximos a 100 implican compras más saludables. Los índices empleados son: a) Índice de la Calidad de la Dieta Mediterránea (M-DQI, según las siglas en inglés); b) Índice de Alimentación Saludable en España (IASE); c) Programme national nutrition santé (PNNS); d) Healthy Purchase Index (HPI), y e) Food Standards Agency Nutrient Profiling System Dietary Index (FSA-NPS-DI).
El índice M-DQI computa el porcentaje de compra que se adhiere al patrón de la dieta mediterránea, y asigna entre 0 y 2 puntos a cada uno de los siete grupos de alimentos y nutrientes de acuerdo con las recomendaciones actuales de la dieta mediterránea. Estos siete grupos son: a) los ácidos grasos saturados (SFA, según las siglas en inglés) (% de energía); b) el colesterol (mg); c) las carnes (g); d) el aceite de oliva (ml); e) el pescado (g); f) las frutas y verduras (g), y g) los cereales (g). Las puntuaciones de los grupos se suman para obtener una puntuación total del índice M-DQI con un rango de entre 0 y 14.
El índice IASE está formulado a partir de las recomendaciones nutricionales para la población española establecidas por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) y se calcula a partir de las raciones de alimentos compradas. Para calcularlo, los alimentos se clasifican en 10 grupos (a cada alimento se le ha asignado una puntuación concreta) y se distribuyen de acuerdo con su frecuencia de consumo, dividida en cinco categorías. En este estudio, las cantidades de los alimentos comprados se han convertido a raciones estándar para personas adultas. La puntuación final del índice IASE se calcula sumando la puntuación obtenida en cada una de las distintas categorías, lo que permite obtener un máximo teórico de 100 puntos.
El índice PNNS toma en consideración las recomendaciones del Programme national nutrition santé (‘Programa Nacional de Nutrición y Salud’) en Francia. Como en el caso del índice anterior, también se calcula a partir de la frecuencia de consumo de los alimentos, que están clasificados en 13 grupos. Algunos son saludables, en cuyo caso se les asigna entre +1 y 0 puntos; otros, en cambio, son poco recomendables, y se les asigna entre 0 y -1 puntos. La puntuación final comprende de -17 a +14,25 puntos.
El HPI –otro de los pocos índices existentes para evaluar la cesta de la compra− es el resultado de la suma de puntuaciones según la diversidad y la calidad de las compras realizadas a partir de una clasificación en 9 grupos y 23 subgrupos de alimentos. Por un lado, la diversidad de las compras consta de una puntuación que refleja la presencia en la dieta de cinco grupos de alimentos: a) frutas; b) verduras; c) almidones; d) productos lácteos, y e) carne, pescado y huevos. Por otro, la calidad se calcula a partir de siete apartados: a) frutas y verduras; b) dulces; c) queso; d) bebidas azucaradas; e) grasas y condimentos añadidos; f) cereales refinados, y g) pescado. La puntuación final del HPI se basa en una puntuación máxima de 15 puntos, que es la que refleja la compra de más calidad.
Por último, el índice FSA-NPS-DI evalúa el perfil nutricional de acuerdo con las recomendaciones basándose en el sistema del perfil de nutrientes de la Food Standards Agency (FSA) de Gran Bretaña. Para ello, caracteriza las dietas individuales de las personas usuarias a partir de una puntuación final que toma en consideración el consumo de ciertos grupos de alimentos, la ingesta de nutrientes, las variables sociodemográficas y el estilo de vida. De este modo, asigna una puntuación positiva (de 0 a +10 puntos) a algunas características específicas de los alimentos −como la energía que aportan (kcal) y los azúcares (g), grasas (g) y sodio (mg) que contienen−, y una puntuación negativa (de 0 a -5 puntos) a las frutas y verduras, los frutos secos, la fibra y la proteína. Cuanto más baja es la puntuación, más elevada es la calidad del consumo.
Además de emplear estos cinco índices, también se ha calculado la ratio para conocer, a partir de la clasificación NOVA de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, según las siglas en inglés), el volumen de los alimentos procesados y ultraprocesados comprados, así como el porcentaje de los alimentos de origen vegetal/animal. Para poderlos calcular, los pesos de los ítems se han convertido a raciones, o bien se ha tenido en cuenta el gasto realizado o el contenido de macro y micronutrientes. La clasificación NOVA toma en consideración la intensidad de los procesos a los que se someten los alimentos, mientras que el porcentaje de origen vegetal permite calcular su sostenibilidad.
Dado que todos los índices presentan una cierta comparabilidad, se han reescalado entre 0 y 100 para facilitar su comprensión. Los valores próximos a 100 implican unas compras más saludables por parte de las personas usuarias de las tarjetas de Cruz Roja.